Recuerdo arrastrarme por tierra seca por lodo y barro, trepar árboles milenarios y descansar en ramas centenarias, bañarme en fango y ser el capullo más grande de la colonia, gusano.
Recuerdo también eclosionar entre tus piernas, aprender a batir las alas sobre pieles praderas y posarme en la cima de su pecho. Recuerdo que fue la primera vez que pude ver el mundo entero, mariposa.
Recuerdo lo maravilloso que era ser gusano pero NADA cuando conseguí ser mariposa.